La evidencia que evidencia lo evidente.
Todo está y estuvo siempre ahí
pero tiene que sonar para verlo.
Clic.
Un cabezazo en la nariz y la sangre.
Clic.
Una perilla, un switch, un algo.
Y todo frena. Se ve más claro.
Lo bueno, lo malo.
Lo feo.
Clic.
Y se frena.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario