mi recuerdo vivo es de cuando
la perra parió diez perritos blancos y uno negro.
y papá, que justo se iba de viaje te dijo
"cuando regrese no quiero ver a ninguno de estos animales aquí"
y al día siguiente nos tomaste de la mano a mi hermano y a mi
y metiste a las once criaturas que parecían once ratas
en una caja a la que le hiciste agujeros
y la llevamos al puente, sobre el río
y desde allí los arrojaste.
y lo que siempre te he querido preguntar es
por qué hiciste esos agujeros a la caja
diletantes hasta en la forma
de narrar su historia
la historia
la pose vistosa por lo arreglada
por querer ser
por ser
la familia como lo primero y como lo último
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario